
Hoy te enseño a preparar una tarta de yogur griego muy fácil, elaborada con solo cuatro ingredientes. Esta tarta casera tiene una textura suave y delicada, similar a la de una tarta de queso, y es perfecta para disfrutar de un postre sencillo y delicioso. Una receta fácil de preparar, ideal para quienes buscan una tarta con pocos ingredientes y sin complicaciones.
Ingredientes
- 500 g de yogur griego natural sin azúcar
- 4 huevos medianos
- 100 g de azúcar
- 40 g de almidón de maíz (Maizena)
Elaboración
En un recipiente amplio ponemos los huevos, que los tendremos a temperatura ambiente, junto con el azúcar. Mezclamos con las varillas o una espátula sin batir en exceso para evitar introducir aire en la mezcla. A continuación, incorporamos el yogur griego que también lo tendremos a temperatura ambiente, y lo integramos suavemente hasta obtener una crema homogénea.

Tamizamos la maicena y la integramos en la mezcla de huevos y yogur. Con esto ya tenemos la mezcla para nuestra tarta lista.

Forramos un molde de 20 cm de diámetro con papel de horno. Vertemos la masa dentro y horneamos en el horno precalentado a 190 °C, con calor arriba y abajo, durante 35 a 40 minutos en la rejilla central. La superficie debe quedar ligeramente dorada y el centro mantener un leve bamboleo al retirar.

Dejamos enfriar la tarta por completo a temperatura ambiente dentro del molde para que termine de cuajar con su propio calor. Posteriormente, refrigeramos bien tapada durante un mínimo de 6 horas (preferiblemente de un día para otro).

Desmoldar con cuidado retirando el papel vegetal. Os recomiendo sacar la tarta del frigorífico un rato antes de servir, para que se atempere y no esté tan fría. Se puede degustar sola, acompañada de frutos rojos, una capa de mermelada o miel.
A continuación os dejo el vídeo con el paso a paso de esta receta.
