
Si estás buscando un postre fácil, rápido y refrescante, esta tarta de galletas y lima sin horno te va a sorprender. Se prepara con solo cuatro ingredientes, no necesita horno y el resultado es una tarta cremosa, suave y perfectamente equilibrada de dulzor.
La combinación de leche evaporada y leche condensada con el zumo de lima crea una crema que espesa de forma natural gracias al ácido de la fruta. Es una preparación sencilla pero con un resultado espectacular: una textura firme pero cremosa, nada empalagosa y con un toque cítrico muy agradable.
Las galletas, tras el reposo en la nevera, quedan completamente tiernas y húmedas, integrándose con la crema para formar capas suaves y bien definidas. Es importante utilizar unas galletas que te gusten, ya que son la base de la receta.
Es una tarta perfecta para preparar con antelación, ideal para el verano o para cualquier ocasión en la que apetezca un postre frío y ligero.
Ingredientes
- 44 galletas tostadas rectangulares
- 4 limas (ralladura y 165 ml de zumo)
- 500 ml de leche evaporada
- 400 g de leche condensada
Elaboración
Comenzamos lavando bien las limas y rallando su piel. A continuación, exprimimos el zumo hasta obtener aproximadamente 165 ml. Es recomendable que la cantidad esté entre 150 y 170 ml para que la crema espese correctamente sin resultar demasiado ácida.

En el mismo bol en el que hemos rallado la lima, añadimos la leche evaporada y la leche condensada.

Incorporamos el zumo de lima y mezclamos bien hasta obtener una crema homogénea. Veremos cómo la mezcla, inicialmente líquida, comienza a espesar de forma natural gracias a la reacción del ácido de la lima con las leches.

En un recipiente, tipo tupper, o molde vamos montando la tarta por capas, alternando una capa de galletas y una capa de crema. No es necesario añadir demasiada crema en cada capa, solo la suficiente para cubrir bien las galletas.

Repetimos el proceso hasta terminar con una última capa de galletas y cubrimos con el resto de la crema.
Tapamos el recipiente y dejamos reposar en la nevera de un día para otro. Este reposo es fundamental para que la crema termine de espesar y las galletas se hidraten por completo.
Antes de servir, decoramos con un poco más de ralladura de lima y galleta desmenuzada.

El resultado es una tarta muy cremosa, fresca y equilibrada, con un sabor suave y un toque cítrico delicioso.
A continuación os dejo el vídeo de esta receta.
