
Este bizcocho de manzana casero y esponjoso es una de esas recetas que nunca fallan. Un clásico de los de siempre, con una miga tierna y jugosa, llena de trocitos de manzana que aportan sabor, humedad y una textura increíble en cada bocado.
La combinación de manzana con un toque de canela y azúcar moreno realza el sabor de la fruta, mientras que las nueces en la superficie añaden un contraste crujiente que lo hace todavía más especial. Es un bizcocho equilibrado de dulzor, muy aromático y perfecto para cualquier momento del día.
Se prepara con ingredientes sencillos, de los que solemos tener en casa, y no requiere técnicas complicadas. Es ideal para acompañar un café en el desayuno, un té en la merienda o incluso como postre, servido tal cual o con una bola de helado de vainilla.
Si te gustan los bizcochos con fruta, este bizcocho de manzana se va a convertir en uno de tus imprescindibles.
Ingredientes
- 2 manzanas
- 3 huevos medianos
- 220 g de harina de trigo
- 15 g de impulsor químico
- 150 g de azúcar
- 125 g de yogur natural sin azúcar
- 100 ml de aceite de oliva
- ½ cucharadita de canela
- ½ cucharada de azúcar moreno
- Un chorrito de zumo de limón
- Un puñadito de nueces
Elaboración
Comenzamos pelando las manzanas, retiramos el corazón y las cortamos en trocitos pequeños. Las ponemos en un bol y añadimos un chorrito de zumo de limón para evitar que se oxiden. Incorporamos el azúcar moreno y la canela, mezclamos bien y reservamos.

En un bol amplio ponemos los huevos junto con el azúcar y batimos hasta obtener una mezcla espumosa. Añadimos el aceite de oliva y el yogur natural, e integramos bien.
A continuación, tamizamos la harina junto con el impulsor químico y la incorporamos a la mezcla, removiendo hasta conseguir una masa lisa y sin grumos.

Preparamos un molde de unos 23 cm de diámetro, engrasándolo y colocando papel de horno en la base para facilitar el desmoldado. Vertemos la mitad de la masa en el molde y repartimos los trozos de manzana por toda la superficie.

Cubrimos con el resto de la masa, decoramos con más manzana y añadimos las nueces troceadas por encima.

Horneamos con el horno precalentado a 180 ºC, calor arriba y abajo, durante 50–60 minutos, hasta que esté bien dorado y al pinchar con un palillo salga limpio.

Dejamos reposar el bizcocho unos 10 minutos dentro del molde, lo desmoldamos y lo colocamos sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo antes de servir.
Una vez frío, podemos decorar la superficie con un poco de azúcar glas.

A continuación puedes ver el vídeo con el paso a paso de esta receta.
