
El flan de pan (también conocido como pudin de pan) es una receta de aprovechamiento perfecta para transformar el pan duro o del día anterior en un postre casero suave, firme y muy cremoso. Esta versión preparada al baño María combina la textura clásica del flan tradicional con el dulzor de la leche condensada y un toque aromático de naranja y anís dulce.
Preparar este flan de pan casero es una forma sencilla y económica de evitar el desperdicio alimentario en la cocina con ingredientes básicos que todos tenemos en casa. Además es un postre que rinde bastante, perfecto para compartir en cualquier comida familiar o con amigos.
Ingredientes
- 200 g de pan (del día anterior)
- 500 ml de leche entera
- 370 g de leche condensada (1 bote pequeño)
- 5 huevos medianos
- Ralladura de naranja
- 1 chorrito de anís dulce
Para el caramelo:
- 120 g de azúcar blanco
- 1 chorrito de agua
Elaboración
Troceamos el pan duro en dados pequeños y los colocamos en un recipiente amplio. Calentamos la leche y la vertemos sobre el pan. Añadimos la ralladura de naranja, mezclamos y dejamos reposar durante unos 15 minutos para que el pan absorba todo el líquido y se ablande.

Mientras tanto preparamos un caramelo casero. En un cazo a fuego medio-bajo ponemos el azúcar con el chorrito de agua. Dejamos que se forme el caramelo sin remover con utensilios para evitar que cristalice. Cuando obtenga un tono dorado y fluido, lo vertemos sobre la base de un molde rectangular (de unos 25 cm) o una flanera, cubriendo el fondo de manera uniforme. Reservamos para que solidifique.

Una vez empapado el pan, incorporamos al bol la leche condensada, los huevos y el anís dulce. Con la batidora de brazo, procesamos la mezcla lo justo para deshacer los trozos de pan y obtener una crema homogénea sin introducir un exceso de aire.

Vertemos la preparación en el molde caramelizado. Introducimos el molde dentro de una bandeja más grande con agua caliente para cocinar al baño María. Horneamos en el horno precalentado a 180 °C, con calor arriba y abajo, durante aproximadamente 60 a 65 minutos, o hasta que al pinchar el centro la masa se note asentada.

Retiramos del horno y dejamos atemperar el molde en el baño María durante 5 minutos. Después, lo extraemos y dejamos que alcance la temperatura ambiente antes de refrigerarlo. Para obtener la mejor textura y facilitar el corte, se recomienda dejarlo reposar en la nevera de un día para otro.
Consejo para desmoldar: Saca el molde del frigorífico unos 30 minutos antes de servir y sumerge su base en un recipiente con agua caliente durante 5 o 10 minutos para aflojar el caramelo. Pasa una espátula suave por los bordes y voltea sobre la fuente de presentación.

Una vez desmoldado ya lo podemos servir, cortamos porciones y acompañamos con el caramelo.
A continuación os dejo el vídeo con el paso a paso de esta receta.
