Las natillas caseras son uno de los postres más tradicionales y queridos de nuestra gastronomía, pero hoy os propongo darles un giro diferente y muy refrescante con estas natillas caseras de lima. El toque cítrico de la lima equilibra el dulzor de la crema, aportando una frescura única que las hace perfectas para cualquier época del año, especialmente para los meses de calor, ya que se disfrutan bien frías. Tienen una textura cremosa y suave, resultando un postre ligero que no se hace nada pesado.

Lo mejor de todo es que preparar estas natillas caseras es bien fácil… sigue leyendo para descubrir cómo hacerlas de forma sencilla paso a paso.

Ingredientes

  • 3 yemas de huevo (huevos medianos)
  • 500 ml de leche entera
  • 25 g de maicena (unas 2 cucharadas soperas)
  • 100 g de azúcar
  • 2-3 limas (para exprimir entre 80-100 ml de zumo y rallar la piel)

Elaboración

Comenzamos esta receta separando las yemas de las claras de 3 huevos medianos, y las reservamos.

En la misma olla o cazo donde vamos a cocinar las natillas, añadimos el azúcar y rallamos la piel bien limpia de dos limas. Asegúrate de rallar solo la parte verde, evitando la parte blanca para que no aporte amargor. Con una espátula frotamos bien la ralladura junto con el azúcar, para que este se impregne de los aceites esenciales.

Exprimimos las limas para obtener el zumo y lo reservamos. En mi caso he obtenido 86 mililitros de zumo de 3 limas. Con esta cantidad quedan unas natillas bastante equilibradas, con un toque ácido sin resultar excesivo.

En la olla donde tenemos el azúcar aromatizado, añadimos las yemas de huevo y mezclamos bien, hasta conseguir una crema homogénea.

Integrando las yemas con el azúcar y la ralladura de lima
Integrando las yemas con el azúcar y la ralladura de lima

A continuación, incorporamos la maicena, mezclando hasta que se integre por completo y no queden grumos. Vertemos la leche fría y mezclamos para disolver bien la mezcla anterior. Por último, vertemos e incorporamos el zumo de lima.

Llevamos la olla a fuego medio-bajo. Es muy importante cocinar las natillas lentamente y remover de forma continua con las varillas, prestando especial atención al fondo del cazo para evitar que la crema se pegue o se queme. Al principio del cocinado verás que se forma una ligera espuma en la superficie; sabrás que las natillas están a punto de estar listas cuando esta espuma desaparezca por completo y la crema comience a espesar. Justo cuando empiecen a hervir ya las tendremos listas.

Natillas ya cocinadas
Natillas ya cocinadas

Apartamos del fuego y las repartimos en unos cuencos o vasitos. Tapamos las natillas con papel film y dejamos que se atemperen. Una vez frías, las guardamos en la nevera durante unas horas. Se pueden hacer y dejarlas reposar en la nevera de un día para otro.

Natillas caseras de lima (fáciles y cremosas)
Natillas caseras de lima (fáciles y cremosas)

Tras el reposo ya podemos servir nuestras natillas de lima bien fresquitas. Las podemos acompañar con un poco de nata recién montada y unas galletitas de limón.

A continuación puedes ver el vídeo con el paso a paso de esta receta.

Vídeo

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