
¿Te animas a preparar un bizcocho casero que inundará tu cocina con un aroma irresistible? Hoy os traigo la receta definitiva para hacer un bizcocho de canela tipo mármol que queda increíblemente tierno, vistoso y es muy fácil de preparar.
Si te gustan los bizcochos caseros tradicionales pero buscas una alternativa original al clásico de vainilla y chocolate, esta versión con canela te va a enamorar desde el primer bocado. Además, el gran secreto de esta receta está en su acabado exterior: una deliciosa costra crujiente de nueces, azúcar y canela que contrasta a la perfección con una miga suave, esponjosa y con un sabor espectacular.
¡Sigue leyendo y descubre cómo conseguir un bizcocho marmolado perfecto con nuestro paso a paso detallado!
Ingredientes
- 3 huevos medianos
- 270 g de harina
- 6 g de impulsor químico
- 180 g de azúcar
- 130 g de mantequilla
- 200 g de yogur griego natural sin azúcar
- 8 g de canela molida
- Una pizca de sal
- Nueces
- 1 cucharadita de azúcar mezclada con un poco de canela
Elaboración
Colocamos en un bol la mantequilla. Es fundamental que esté a temperatura ambiente, es decir, muy blanda (en punto pomada), para que se integre bien. Un truco para que se atempere antes es cortarla previamente en cubos pequeños. Mezclamos para que se ponga cremosa e incorporamos el azúcar, batiendo hasta conseguir una crema uniforme.
A continuación, añadimos los huevos de uno en uno, asegurándonos de integrar por completo cada huevo antes de añadir el siguiente. Al principio la mezcla puede parecer algo grumosa o cortada, pero es totalmente normal; a medida que incorporemos el resto de ingredientes obtendremos una masa lisa. Se puede utilizar una batidora de varillas eléctricas para ir más rápido, o hacerlo con varillas de mano tradicionales.

Una vez integrados los huevos, añadimos aproximadamente la mitad de la harina y mezclamos suavemente. Acto seguido, incorporamos el yogur griego. Por último, añadimos el resto de la harina junto con el impulsor químico y la pizca de sal. Mezclamos bien hasta conseguir una masa lisa y sin grumos.
En este punto dividimos la masa en dos boles. En uno de ellos incorporamos la canela molida, que le aportará el color y el toque aromático característico de esta receta. Mezclamos bien, hasta que la canela quede completamente integrada y repartida de forma homogénea.

Preparamos un molde rectangular forrándolo con papel de horno. Un truco muy práctico consiste en humedecer ligeramente el papel y arrugarlo antes de colocarlo, ya que así se adapta perfectamente a las paredes del molde. Vamos poniendo cucharadas de ambas masas de manera alterna en el molde, para conseguir la combinación de colores.

Para terminar de dibujar el patrón marmolado, introducimos un cuchillo fino o una brocheta de madera y hacemos ligeros movimientos suaves para entremezclar ambas masas.

Terminamos cubriendo la superficie con un puñadito de nueces troceadas y la mezcla de azúcar y canela molida. Al hornearse se creará una deliciosa capa crujiente. Llevamos al horno, previamente precalentado a 180 °C, con calor arriba y abajo, y horneamos durante unos 60-65 minutos.

Antes de sacarlo del horno, pinchamos el centro con un palillo para comprobar que sale limpio y está bien cocinado por dentro. Lo sacamos del horno y dejamos templar durante unos 10 minutos.

Pasado este tiempo, desmoldamos el bizcocho y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.
Una vez frío, ya podemos disfrutar de nuestro bizcocho de canela, con un aroma irresistible y una presentación muy vistosa gracias a su bonito dibujo marmolado.

A continuación podéis ver el vídeo con paso a paso de esta receta.
