
Si os gustan los bizcochos de almendra, esta receta os va a conquistar. Es un bizcocho esponjoso, tierno y jugoso, al que añadiremos nectarina y arándanos, dos frutas de verano que combinan a la perfección con el delicado sabor de la almendra.
La nectarina aporta un dulzor natural y mucha jugosidad, mientras que los arándanos añaden un ligero toque ácido que equilibra perfectamente el conjunto. El resultado es un bizcocho aromático, ligero y lleno de sabor, perfecto para disfrutar en el desayuno, la merienda o como postre durante los meses de verano.
Además se trata de una receta sin gluten, ideal para quienes buscan alternativas a la harina de trigo sin renunciar a un resultado delicioso.
Ingredientes
- 4 huevos medianos
- 150 g de almendra molida
- 120 g de azúcar
- 20 g de maicena (unas 2 cucharadas soperas)
- Una pizca de sal
- Nectarina
- Arándanos
Elaboración
Comenzamos separando las yemas de las claras. En el bol de las yemas, añadimos la mitad del azúcar. Batimos con la ayuda de una batidora de varillas eléctricas, hasta que la mezcla aumente su volumen, espume bien y adquiera un tono blanquecino. Este paso es fundamental para introducir aire en la base del bizcocho.

Añadimos la almendra molida y la maicena, y mezclamos todo bien. Al no llevar líquidos, la masa quedará bastante densa en este punto, pero la aligeraremos a continuación.
En otro bol ponemos las claras con una pizca de sal y las montamos con las varillas eléctricas. Cuando empiecen a espumar, añadimos la otra mitad del azúcar, sin dejar de batir. Continuamos hasta obtener unas claras firmes, brillantes y que formen surcos estables.

Para aligerar la mezcla densa de yemas y almendra, añadimos primero un par de cucharadas de las claras montadas y removemos bien. Una vez que la textura esté más fluida, vertemos esta mezcla sobre el resto de las claras montadas. Con la ayuda de una espátula, integramos ambas preparaciones con movimientos suaves y envolventes, para no perder el volumen del batido.

Nos preparamos un molde de 20 centímetros de diámetro. Forramos la base con papel de horno y engrasamos ligeramente las paredes con un poco de mantequilla. Vertemos la masa y colocamos encima la nectarina, que previamente habremos cortado en láminas. Rebozamos los arándanos en un poco de maicena, para evitar que se hundan demasiado durante el horneado, y distribuimos en la superficie.

Llevamos el bizcocho al horno precalentado a 180 °C, con calor arriba y abajo, colocándolo en la segunda rejilla empezando por abajo. Horneamos durante unos 45 minutos o hasta que al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio. Dejamos templar unos 10 minutos, y lo desmoldamos sobre una rejilla para que se enfríe por completo.

Una vez frío, decoramos nuestro bizcocho de almendra con nectarina y arándanos con un poco de azúcar glas, y ya lo tenemos listo para disfrutar.
A continuación os dejo el vídeo con el paso a paso de esta receta.
