
Tenía muchas ganas de preparar una tarta de cerezas antes de que terminara la temporada de esta rica fruta. Así que me he animado a compartir con vosotros esta receta de tarta de cerezas o clafoutis, una versión sin gluten muy fácil de preparar, con una textura suave y cuajada, a medio camino entre un flan y un pudin.
La receta original del clafoutis se elabora horneando las cerezas con hueso, ya que, según la tradición, este aporta un ligero aroma a almendra durante el horneado. En esta ocasión he preferido deshuesarlas para que la tarta resulte mucho más cómoda de comer y, para conservar ese delicado sabor, he añadido almendra molida a la masa.
El resultado es una tarta muy jugosa, repleta de cerezas enteras asadas que conservan todo su sabor y combinan a la perfección con la textura de la masa.
Además de estar deliciosa, es una receta muy sencilla que no requiere ninguna técnica especial. Lo único un poco más entretenido será deshuesar las cerezas, pero os aseguro que merece la pena. Podéis disfrutarla tanto templada como fría, y es perfecta para aprovechar las cerezas cuando están en su mejor momento.
Ingredientes
- 500 g de cerezas
- 3 huevos medianos
- 300 ml de leche entera
- 50 g de almendra molida
- 50 g de maicena
- 100 g de azúcar
- Un chorrito de licor o aroma de almendra (opcional)
- Un poco de mantequilla (para engrasar el molde)
- Azúcar glas (para decorar)
Elaboración
Lavamos bien las cerezas, retiramos los rabitos y, con ayuda de una brocheta o un deshuesador, empujamos desde la base para retirar el hueso, procurando mantener la cereza entera para que conserve todo su jugo durante el horneado.
Untamos con mantequilla el molde o la fuente que vayamos a utilizar y colocamos todas las cerezas en la base, cubriéndola por completo.
En un bol, batimos los huevos junto con el azúcar hasta que se disuelva. Añadimos la leche entera y el licor o aroma elegido. Incorporamos la harina de almendra y la maicena, integrando con varillas hasta obtener una mezcla líquida y homogénea, sin grumos.

Vertemos la mezcla sobre las cerezas y ya lo tenemos listo. Horneamos nuestra tarta en el horno precalentado a 180 °C, con calor arriba y abajo, durante 45-50 minutos.
Pasados 50 minutos nuestra tarta ya está cuajada y dorada, pinchamos con un palillo para comprobarlo. La sacamos del horno y la dejamos templar a temperatura ambiente. Es habitual que al enfriarse baje un poco de volumen.

Una vez templada y en el momento de servir, espolvoreamos azúcar glas por la superficie.
A continuación podéis ver el vídeo con el paso a paso de esta receta.
