
Hoy os traigo un delicioso bizcocho de limón casero, una receta fácil de preparar y con una textura suave y esponjosa. Esta receta destaca por tener una miga increíblemente tierna, húmeda y esponjosa, con un aroma cítrico muy intenso y un glaseado irresistible que le da un toque perfecto.
Es una elaboración muy fácil de preparar con ingredientes sencillos que todos tenemos en casa. Siguiendo unos pequeños trucos para potenciar el sabor de la piel del limón, conseguirás un bizcocho suave, muy equilibrado de dulzor y con un aroma espectacular.
Si os gustan los bizcochos caseros, esta receta de bizcocho de limón fácil y esponjoso se convertirá en una de esas recetas para repetir una y otra vez.
Ingredientes
- 3 huevos medianos
- 220 g de harina de trigo
- 12 g de impulsor químico (polvo de hornear)
- 125 g de yogur griego natural sin azúcar
- 180 g de azúcar
- 100 ml de aceite de oliva (o de girasol)
- 2 limones (la ralladura y su zumo, unos 60 ml)
Para el glaseado:
- 80 g de azúcar glas
- 5 cucharaditas de zumo de limón
- Ralladura de limón
Elaboración
Lavamos bien los limones y rallamos su piel sobre un cuenco. Añadimos el azúcar y frotamos ambos ingredientes con la yema de los dedos o con una espátula, para que los aceites esenciales del limón se liberen y aromaticen el azúcar. Dejamos reposar unos minutos, mientras tanto aprovechamos para exprimir el zumo de los limones.

Añadimos los huevos al bol del azúcar y batimos, hasta obtener una mezcla aireada y espumosa. Vertemos e integramos el aceite, el yogur griego y el zumo recién exprimido de los limones. Incorporamos la harina junto con el impulsor químico y mezclamos, hasta que la harina quede completamente integrada y consigamos una masa uniforme y sin grumos.

Ponemos la masa en un molde rectangular previamente forrado con papel vegetal. Introducimos en el horno precalentado a 180 °C con calor arriba y abajo. Horneamos durante 50-60 minutos y, antes de sacarlo del horno, lo pinchamos con un palillo en el centro para comprobar que está bien cocinado.

Sacamos nuestro bizcocho del horno, dejamos atemperar dentro del molde unos minutos y desmoldamos sobre una rejilla para que se enfríe por completo.
Una vez frío preparamos el glaseado. Para ello, en un recipiente mezclamos el azúcar glas con las cucharaditas de zumo de limón, hasta obtener un glaseado espeso. Incorporamos el zumo poco a poco para obtener la consistencia deseada.

Distribuimos la cobertura sobre el bizcocho y decoramos con un toque extra de ralladura de limón. Dejamos reposar unos minutos para que el glaseado se endurezca.

En este punto ya tenemos nuestro bizcocho de limón listo para cortar y disfrutar. Se conserva perfectamente unos 5-6 días bien tapado o en un recipiente hermético.
A continuación podéis ver el vídeo con el paso a paso de esta receta.
