
Este bizcocho de plátano sin huevo es una opción estupenda para dar salida a los plátanos maduros que quedan en el frutero. Se trata de una receta muy sencilla, ideal tanto para personas con alergia o intolerancia al huevo como para quienes buscan una alternativa vegetariana o simplemente se han quedado sin huevos en casa.
Gracias a la humedad natural del plátano y a la combinación de ingredientes, se consigue un bizcocho tierno, jugoso y con una miga firme que no se desmiga al cortarlo. Es una receta de bizcocho fácil, que se prepara con ingredientes básicos y es perfecta para disfrutar en cualquier momento del día. Además, para darle un extra de sabor, le pondremos chocolate, un ingrediente que combina muy bien con el plátano y el conjunto de este bizcocho.
Ingredientes:
- 2 plátanos maduros (entre 300 g y 350 g una vez pelados)
- 70 g de azúcar blanco
- 70 g de azúcar moreno
- 1 pizca de sal
- 50 ml de leche (entera, desnatada o bebida vegetal)
- 75 ml de aceite de oliva (o de girasol)
- 250 g de harina de trigo
- 12 g de impulsor químico (polvo de hornear)
- 2 cucharaditas de canela en polvo
- 100 g de chips de chocolate
Elaboración
Pelamos los plátanos maduros y los colocamos en un recipiente. Añadimos el azúcar blanco y machacamos el conjunto con un tenedor hasta obtener una crema.

No importa si quedan pequeños trozos de plátano, ya que aportan textura al bizcocho. A continuación, incorporamos la pizca de sal y el azúcar moreno, mezclando bien hasta integrar.

Vertemos la leche a temperatura ambiente y el aceite de oliva. Removemos con la espátula o las varillas hasta que los ingredientes líquidos queden completamente integrados en la mezcla base.
Tamizamos la harina junto con el impulsor químico y las cucharaditas de canela directamente sobre el cuenco. Mezclamos hasta obtener una masa uniforme, densa y sin restos de harina. Incorporamos la mayor parte de los chips de chocolate, reservando una pequeña cantidad para la superficie.

Vertemos la masa en un molde rectangular previamente forrado con papel vegetal. Repartimos los chips de chocolate reservados por la parte superior. Llevamos al horno precalentado a 180 °C, con calor arriba y abajo, en la segunda altura contando desde abajo. Horneamos entre 50 y 60 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio.

Retiramos del horno, dejamos atemperar 10 minutos dentro del molde y desmoldamos sobre una rejilla para que se enfríe por completo.

Una vez frío ya lo podemos cortar en rebanadas y disfrutar. Queda con un sabor muy rico, jugosos y con el chocolate medio fundido que le da un toque especial.
A continuación podéis ver el vídeo con el paso a paso de esta receta.
