Hace unos días os deje la receta de cómo hacer mermelada de fresa casera. Una mermelada de fresa perfecta para acompañar la tarta de queso (o cheesecake) que hoy os traigo.

Esta receta de tarta de queso con mermelada de fresa queda muy rica. Su sabor es suave, no queda excesivamente dulce y tiene una textura cremosa y algo densa. La mermelada de fresa que utilizamos para recubrir la tarta combina muy bien, tanto con el sabor como con la textura de la tarta, ya que la aporta mucho sabor a la vez que dulzor y jugosidad.

Ingredientes de la receta

  • Queso crema (750 g)
  • Yogur griego sin azúcar (250 g)
  • Leche condensada (370 g)
  • Huevos (5 medianos)
  • Maicena (40 g)
  • Esencia de vainilla (1 cucharadita)
  • Galletas tipo Digestive (180 g)
  • Mantequilla (65 g)
  • Mermelada de fresa

(*) Si lo necesitas, puedes consultar las tablas de medidas y equivalencias en cocina y repostería.

Elaboración de la receta

Comenzamos preparando la base de galleta. Para ello machacamos las galletas Digestive, hasta conseguir una especie de «arena de galleta». Ponemos la galleta machacada en un bol y la mezclamos con la mantequilla derretida. Distribuimos la mezcla en un molde de 20 centímetros de diámetro, forrado con papel de horno. Aplastamos bien, hasta formar una base compacta, y reservamos el molde en el congelador mientras continuamos con la receta.

Preparando la base de galleta
Preparando la base de galleta

Ahora comenzamos a preparar la mezcla de queso. Antes de comenzar a elaborar la receta habremos sacado todos los ingredientes de la nevera, ya que es importante que estén a temperatura ambiente. Ponemos el queso crema dentro de un bol y lo mezclamos para que se forme una crema. Seguidamente añadimos e integramos el yogur, la leche condensada y la esencia de vainilla. En este punto, que tenemos una crema homogénea, añadimos e integramos los huevos de uno en uno.

Preparando la mezcla de queso
Preparando la mezcla de queso

Por ultimo integramos la maicena, hasta conseguir una mezcla de queso lisa y sin grumos.

Hecho esto vertemos la mezcla de queso en el molde, sobre la base de galleta, y llevamos nuestra tarta al horno, que lo tendremos precalentado a 180 ºC con calor arriba y abajo. Horneamos nuestra tarta durante 15 minutos a 180 ºC. Pasados los 15 minutos, bajamos la temperatura del horno a 140ºC y dejamos que nuestra tarta se hornee durante unos 60-70 minutos.

Vertiendo la mezcla de queso dentro del molde
Vertiendo la mezcla de queso dentro del molde

Tras 1 hora y 25 minutos nuestra tarta de queso ya está bien horneada. El centro de la tarta debe temblar ligeramente. Sin sacarla del horno, dejamos que nuestra tarta se enfríe completamente, dejando la puerta del horno entreabierta. Una vez atemperada, tras unas 5-6 horas, reservamos nuestra tarta en la nevera de un día para otro.

Tarta de queso recién horneada
Tarta de queso recién horneada

Pasadas las horas de reposo y en el momento de comerla, desmoldamos nuestra tarta de queso y cubrimos su superficie con unas cucharadas de nuestra mermelada de fresa casera.

Tarta de queso cubierta de mermelada de fresa casera
Tarta de queso cubierta de mermelada de fresa casera

Hecho esto ya tenemos nuestra tarta de queso con mermelada de fresa lista para comer.

Tarta de queso con mermelada de fresa
Tarta de queso con mermelada de fresa

A continuación os dejo el vídeo con el paso a paso de esta receta.

Vídeo-receta