
El flan de café es un postre clásico que nunca falla. En esta versión casera queda muy cremoso, suave y con un sabor equilibrado, perfecto para los amantes del café.
Se elabora con ingredientes sencillos y un método tradicional que garantiza un buen cuajado y una textura fina y cremosa.
Ingredientes
- 3 huevos medianos
- 600 ml de leche entera
- 300 g de leche condensada
- 7 g de café soluble (2 cucharadas soperas rasas)
- 110 g de azúcar (para el caramelo)
- 1 cucharada de agua (para el caramelo)
Cómo hacer flan de café
1. Preparamos el caramelo
Ponemos el azúcar junto con la cucharada de agua en una sartén y lo llevamos a fuego medio-bajo. Dejamos que el azúcar se funda poco a poco hasta obtener un caramelo de color ámbar. Lo retiramos del fuego y lo repartimos en una flanera grande o en 6 flaneras individuales. Reservamos hasta que se solidifique.
2. Preparamos la mezcla del flan
En un bol batimos ligeramente los huevos. Añadimos el café soluble y lo integramos bien. Incorporamos un poco de la leche y, a continuación, la leche condensada, que aportará cremosidad y un sabor suave al flan.

Vertemos el resto de la leche y mezclamos con suavidad, evitando introducir demasiado aire.
3. Horneado
Vertemos la mezcla en las flaneras caramelizadas y las colocamos en una bandeja apta para horno.

Añadimos agua caliente a la bandeja y horneamos al baño María durante 40–45 minutos, hasta que el flan esté bien cuajado. Si la superficie se dora en exceso, se puede cubrir con papel de aluminio.
4. Reposo y enfriado
Una vez horneado, dejamos reposar el flan unos minutos dentro del agua. Después lo sacamos a una rejilla y dejamos que se enfríe por completo. Cuando esté frío, lo tapamos bien y lo reservamos en la nevera hasta el momento de servir.

5. Desmoldado
Para desmoldar fácilmente, colocamos la flanera un par de minutos en agua caliente. Volcamos sobre un plato y dejamos que el caramelo cubra el flan.
Consejos para un buen flan de café
- No batas en exceso para evitar burbujas.
- El reposo en frío mejora la textura.
- Puedes usar café normal o descafeinado.
- Se puede servir solo o acompañado de nata montada.
Resultado
Este flan de café casero y cremoso queda suave, delicado y con un sabor intenso pero equilibrado. Un postre sencillo, clásico y perfecto para cualquier ocasión.
A continuación te dejo el vídeo de este postre.
