Pan de molde casero (integral y con semillas)

Pan de molde casero (integral y con semillas)

Hoy vemos cómo hacer pan de molde casero. Se trata de una receta de pan de molde fácil de preparar, elaborado con harina integral y semillas variadas.

Este pan de molde integral queda con un sabor muy rico, además su textura es tierna y la miga esponjosa. En cada bocado nos encontramos con una miga tierna y algo húmeda, mezclada con el toque sabroso de las semillas. En mi caso he utilizado una mezcla de semillas variadas: girasol, calabaza, sésamo, lino y amapola.

Por otro lado resaltar que este pan, aunque queda muy tierno, tiene una textura densa y firme, por lo que aguanta perfectamente el relleno de un sándwich. También queda muy rico tostado con un poco de mantequilla y miel.

Es un pan que aguanta en perfecto estado durante tres días. Eso sí, lo tenemos que envolver bien en papel film, o bien guardarlo en una bolsa con cierre zip. En mi caso dejo el pan entero y voy cortando rebanadas según las voy a consumir, con esto evito que el pan se reseque por estar ya cortado.

Desde luego es un pan de molde que no se puede comparar con un pan de molde comercial, este es mucho más sabroso, aromático y natural.

Ingredientes de la receta

Para el pre-fermento:

  • Harina de fuerza (130 g)
  • Levadura seca de panadero (6 g), o bien 20 g de levadura fresca de panadero.
  • Azúcar (1 cucharadita / 5 g)
  • Agua (100 ml)

Para el resto de la masa:

  • Harina de fuerza (100 g)
  • Harina integral (200 g)
  • Sal (2 cucharaditas / 10 g)
  • Semillas variadas (2 cucharadas)
  • Miel (1 cucharada)
  • Mantequilla (50 g)
  • Leche (150 ml)

(*) Si lo necesitas, puedes consultar las tablas de medidas y equivalencias en cocina y repostería.

Elaboración de la receta

Comenzamos preparando el pre-fermento. Para ello en un bol grande ponemos la levadura, el azúcar y el agua, que tiene que estar a temperatura ambiente; y seguidamente mezclamos y añadimos la harina de fuerza. Integramos todos los ingredientes hasta formar una bola de masa. Si notamos que la masa queda algo seca, podemos añadir unas gotas de agua.

Preparando el pre-fermento
Preparando el pre-fermento

Tapamos el bol y dejamos que el pre-fermento repose en un lugar cálido y sin corrientes, hasta que doble su volumen. El tiempo de reposo varía dependiendo de la temperatura que haga en cada casa, puede ser desde una hora a dos horas y media.

Pre-fermento listo para reposar
Pre-fermento listo para reposar

Tras una hora y media de reposo nuestro pre-fermento ya ha doblado su volumen:

Pre-fermento tras el reposo
Pre-fermento tras el reposo

En este punto continuamos preparando la masa. Para ello, en el mismo bol en el que tenemos el pre-fermento, añadimos el resto de ingredientes: la harina de fuerza, la harina integral, la sal, la mantequilla, las semillas, la miel y la leche. Tanto la mantequilla como la leche deben estar a temperatura ambiente. Unificamos bien todos los ingredientes, hasta que se forme una masa.

Preparando la masa
Preparando la masa

Ponemos esta masa en la superficie de trabajo y comenzamos a amasar con las manos, durante unos 8-10 minutos.

Amasando
Amasando

Poco a poco notaremos que la masa va quedando suave y bien integrada. Además es una masa fácil de trabajar.

Tras el amasado, formamos una bola con nuestra masa, la tapamos y la dejamos reposar durante 5 minutos.

Masa de pan bien amasada
Masa de pan bien amasada

Pasado el tiempo de reposo, aplastamos y estiramos suavemente la masa con las manos.

Seguidamente damos forma a la masa. Plegamos un extremo de la masa hacia el centro, aplastando para que quede sellado:

Plegando un extremo de masa al centro
Plegando un extremo de masa al centro

Plegamos el otro extremo hacia el centro y sellamos:

Plegando el otro extremo de masa al centro y sellando ambos
Plegando el otro extremo de masa al centro y sellando ambos

Ahora plegamos y unimos ambos extremos hacia el centro, formando una especie de cilindro, y pellizcando la masa suavemente con los dedos para sellarla:

Formando un cilindro con la masa
Formando un cilindro con la masa

Por último colocamos el cilindro de masa, con los pliegues hacia abajo, en un molde rectangular (tipo cake). El molde lo habremos untado previamente con un poco de aceite, cubriendo bien las paredes, las esquinas y la base. Este último paso es muy importante, ya que evitará que el pan se quede pegado en el molde una vez horneado.

Masa de pan dentro del molde
Masa de pan dentro del molde

En este punto tapamos el molde y dejamos que la masa doble su volumen en un lugar cálido y sin corrientes. El tiempo de reposo varía dependiendo de la temperatura que haga en cada casa, puede ser desde una hora a dos horas y media.

Tras una hora y media la masa habrá doblado su volumen y nuestro pan estará listo para ser horneado.

Masa de pan dentro del molde tras el reposo
Masa de pan dentro del molde tras el reposo

Llevamos el molde al horno, que lo tendremos encendido y ya caliente a una temperatura de 200 ºC con calor arriba y abajo. Lo dejamos dentro durante unos 25-30 minutos, hasta que veamos que la superficie del pan está bien dorada.

Pasados 30 minutos nuestro pan de molde ya estará bien cocinado. Lo sacamos del horno y dejamos que se enfríe dentro del molde durante unos 15 minutos.

Pan de molde recién horneado
Pan de molde recién horneado

Tras el tiempo de reposo ya podemos desmoldar nuestro pan sin quemarnos. Lo sacamos del molde, lo colocamos sobre una rejilla y dejamos que se enfríe completamente.

Una vez que nuestro pan de molde esté frío, lo cortamos en rebanadas y lo disfrutamos.

Pan de molde casero
Pan de molde casero

A continuación os dejo el vídeo en el que podéis ver el paso a paso de esta receta.

Vídeo-receta

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