Desde siempre me han gustado mucho los «mejillones tigre«: un mejillón cubierto de bechamel, rebozado en pan rallado y frito. Pues bien, hoy he querido versionar esta popular receta elaborando unas croquetas de mejillones. Unas croquetas cremosas con mucho sabor a mejillón.

Esta receta de croquetas de mejillones es muy fácil de preparar, aunque algo laboriosa debido a que hay que limpiar y cocinar los mejillones. Utilizaremos el caldo que suelten los mejillones en la cocción para añadirlo a la masa, lo que potenciará el sabor de nuestras croquetas. El resultado son unas croquetas cremosas y suaves, con unos trozos grandes de mejillones en su interior y una bechamel deliciosa.

Ingredientes de la receta

Para la masa de croquetas:

  • Mejillones (2 kg con concha, 240 gramos sin concha)
  • Vino blanco (un vaso)
  • Una cebolla
  • Sal (una pizca)
  • Aceite de oliva (3 cucharadas generosas)
  • Mantequilla (2 cucharadas ó 20 gramos)
  • Harina (5 cucharadas soperas)
  • Caldo de mejillones (100 ml)
  • Leche (600 ml)

Para formar las croquetas:

  • Huevos (2)
  • Pan rallado

(*) Si lo necesitas, puedes consultar las tablas de medidas y equivalencias en cocina y repostería.

Elaboración de la receta

Comenzamos limpiando muy bien los mejillones. Los lavamos bajo el grifo, raspamos las conchas y quitamos las barbas de los mejillones con la ayuda de un cuchillo.

Una vez limpios ponemos los mejillones en una olla al fuego, añadimos un vaso de vino blanco, tapamos la olla y dejamos que los mejillones se abran y cocinen al vapor durante 4-5 minutos. Veremos que ya están cocinados cuando, al destapar la olla, todos los mejillones estén abiertos.

Cocinando los mejillones
Cocinando los mejillones

En este punto sacamos los mejillones de la olla y, con cuidado de no quemarnos, los vamos despegando de la concha. Al hacer esto revisamos y quitamos nuevamente las posibles barbas que tengan los mejillones, para dejarlos bien limpios. De los 2 kg de mejillones con concha, utilizaremos 240 gramos de mejillones limpios para hacer esta receta.

Limpiando los mejillones
Limpiando los mejillones

Ahora que tenemos los mejillones preparados, colamos el caldo que han soltado al cocinarlos. Lo haremos con la ayuda de un colador y una gasa, para evitar que caigan impurezas. Reservamos 100 mililitros de este caldo colado para añadir a nuestra masa de croquetas más tarde.

A continuación picamos una cebolla en trozos muy pequeños. Cortamos también los mejillones en dos o tres trozos y los reservamos.

Seguidamente ponemos una sartén al fuego, añadimos el aceite y, cuando esté caliente, añadimos la cebolla troceada. Añadimos una pizca de sal y rehogamos la cebolla durante unos minutos, hasta que esté blanda y comience a dorarse. En este momento añadimos la mantequilla a la sartén y, cuando esté fundida, añadimos la harina. Cocinamos la harina durante un par de minutos.

Añadiendo la harina
Añadiendo la harina

Hecho esto vertemos a la sartén los 100 mililitros de caldo colado que habíamos reservado y lo cocinamos junto con la harina. No es conveniente añadir más cantidad de este caldo, ya que si lo hacemos nos quedarán unas croquetas demasiado saladas e incomestibles.

Añadiendo el caldo de los mejillones
Añadiendo el caldo de los mejillones

Seguidamente bajamos la intensidad del fuego, a fuego medio-bajo, y sin parar de remover vertemos la leche en tres veces. Cocinamos la masa durante unos minutos, removiendo para conseguir una masa cremosa y sin grumos.

Añadiendo la leche
Añadiendo la leche

Pasados unos minutos, cuando la masa comience a hervir y se despegue de las paredes de la sartén, ya la tendremos bien cocinada. Añadimos lo mejillones troceados y los integramos en la masa con cuidado de no romperlos. Cocinamos un par de minutos y retiramos la sartén del fuego.

Integrando los mejillones en la masa de croquetas
Integrando los mejillones en la masa de croquetas

Ahora vertemos la masa de croquetas en un recipiente, la tapamos con papel film y dejamos que se enfríe completamente. Una vez fría reservamos la masa en la nevera de un día para otro.

Masa de croquetas lista para reposar
Masa de croquetas lista para reposar

Tras las horas de reposo comenzamos a formar nuestras croquetas de mejillones. Cogemos pequeñas porciones de masa y, con la ayuda de una cucharilla, formamos pequeñas bolas. Pasamos estas bolas por huevo, previamente batido, y por pan rallado. Terminamos de darles «forma de bola» entre las palmas de las manos.

Formando las croquetas
Formando las croquetas

En este punto que ya hemos formado todas nuestras croquetas, unas treinta en total, las freímos por tandas en un cazo al fuego con abundante aceite caliente.

Cuando las croquetas estén bien doradas, las sacamos del aceite, escurrimos bien y las ponemos sobre un plato con papel absorbente.

Es aconsejable servirlas de inmediato, recién fritas, para comerlas crujientes y bien calientes. En mi caso he servido las croquetas sobre unas conchas de mejillones bien limpias.

Croquetas de mejillones
Croquetas de mejillones

A continuación os dejo el vídeo con el paso a paso de esta receta.

Vídeo-receta

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